Los resultados sugieren que algunas enfermedades consideradas no transmisibles, como el cáncer, podrían tener un componente contagioso por los microorganismos del aparato digestivo.
Hay un hecho desasosegante: en el cuerpo de una persona hay más células bacterianas (38 billones) que humanas (30 billones). Uno de los popes de la microbiología, el estadounidense Frederic Bushman, invita incluso a dejar de ver al ser humano como un organismo individual y a considerarlo más bien como un arrecife de coral habitado por otros billones de seres. Un macroestudio revela ahora que esos diminutos inquilinos saltan de una persona a otra en enormes proporciones: dos convivientes comparten el 12% de las cepas de sus intestinos y hasta el 32% de su boca, incluidas bacterias asociadas a problemas como el cáncer, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, según explica la primera firmante de la investigación, la microbióloga española Mireia Vallès. Algunas enfermedades consideradas históricamente no transmisibles tienen un componente contagioso.
Hay un hecho desasosegante: en el cuerpo de una persona hay más células bacterianas (38 billones) que humanas (30 billones). Uno de los popes de la microbiología, el estadounidense Frederic Bushman, invita incluso a dejar de ver al ser humano como un organismo individual y a considerarlo más bien como un arrecife de coral habitado por otros billones de seres. Un macroestudio revela ahora que esos diminutos inquilinos saltan de una persona a otra en enormes proporciones: dos convivientes comparten el 12% de las cepas de sus intestinos y hasta el 32% de su boca, incluidas bacterias asociadas a problemas como el cáncer, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, según explica la primera firmante de la investigación, la microbióloga española Mireia Vallès. Algunas enfermedades consideradas históricamente no transmisibles tienen un componente contagioso.